Cómo hacer un cartel para clases particulares: ejemplos, dónde colgarlo y qué evitar

Guía práctica para hacer un cartel o anuncio de clases particulares que funcione: qué tiene que decir, cinco modelos listos para copiar, dónde colgarlo en tu ciudad y los errores que te dejan sin llamadas. Versión papel y versión online.

Captar a los primeros alumnos como profesor particular sigue funcionando con un cartel. Aunque suene anticuado, en 2026 un cartel bien hecho en una papelería, en la entrada de una biblioteca o en el tablón de un polideportivo de barrio sigue trayendo llamadas reales - sobre todo de familias que buscan refuerzo para sus hijos y no entran en Tusclasesparticulares ni en grupos de WhatsApp de padres digitales.

El cartel de papel tiene una virtud que ningún anuncio online iguala: el padre o la madre que lo ve está físicamente en la zona donde vives, y si te llama es porque ya ha decidido que la distancia le encaja. No tienes que filtrar por geografía después. Y combinado con su versión online (Milanuncios, Wallapop, grupos de Facebook locales), cubre prácticamente todo el mercado de tu barrio sin gastar un euro en publicidad.

Esta guía cubre lo concreto: qué tiene que decir el cartel, cómo organizar el texto para que se lea en dos segundos, cinco modelos listos para copiar, dónde colgarlo en tu ciudad sin que te lo arranquen al día siguiente, qué errores te dejan sin llamadas y qué pide la ley sobre datos personales en este formato.

En resumen Un cartel para clases particulares tiene que decir cinco cosas y nada más: qué asignaturas das, a qué niveles, precio orientativo, tu zona y un teléfono. Diseño A5 o A4, mucho espacio en blanco, un titular grande, los datos de contacto en la parte de abajo en flecos cortables. Cuélgalo en papelerías, bibliotecas, supermercados de barrio, polideportivos, AMPAs y parroquias - estas últimas son donde menos se piensa pero funcionan especialmente bien para refuerzo de ESO. Online, el mismo texto va a Milanuncios, Wallapop y grupos de Facebook locales. Si pones tu teléfono, asume que vas a recibir SMS comerciales: usa una línea aparte o un número virtual.

Qué tiene que decir un cartel para clases particulares

Un cartel no es un CV. Es la primera impresión de cinco segundos antes de que el padre decida si te llama o sigue mirando el tablón. Si intentas meter demasiada información, no se lee ninguna. La regla que funciona en 2026 es la misma de hace veinte años: cinco bloques, en este orden y nada más.

Empieza por la asignatura o asignaturas. «Clases particulares» a secas no sirve, los ojos pasan por encima. «Clases particulares de matemáticas y física» sí se ve. Si das varias relacionadas, mete dos o tres como máximo. Si das siete distintas, parte en dos carteles distintos, uno por bloque temático: refuerzo de ciencias en uno, idiomas o humanidades en otro.

Justo debajo va el nivel. Primaria, ESO, bachillerato, EvAU, universidad. Conviene ser específico, porque una madre que busca un profesor de matemáticas de 2.º de la ESO no quiere llamar a alguien que solo da universidad, y al revés. Si das de varios niveles, ponlos todos en una sola línea: «ESO, bachillerato, EvAU».

Y luego, el dato que más profesores omiten por miedo: el precio. Muchos se quedan en blanco aquí y prefieren no ponerlo, pensando que así les llama más gente. Es un error. Las llamadas que ahorras filtrando son tu tiempo, y un cartel sin precio comunica «soy negociable hacia abajo». Pon una franja clara («desde 18 €/h» o «18-22 €/h» según el nivel) - el margen deja sitio para ajustar al alza por desplazamiento o por nivel alto sin parecer arbitrario.

Falta la zona. Para clases presenciales, especificar el barrio o los barrios donde te mueves filtra una cantidad enorme de ruido. Para online, pon «online o presencial en [barrio]». Una madre del extremo opuesto de la ciudad no te va a llamar si ve que estás a 45 minutos de su casa, y haces bien en que no te llame: la clase no aguanta el desplazamiento ni para ella ni para ti.

Y se cierra con el contacto. Teléfono móvil grande, en negrita, repetido en los flecos cortables de abajo si haces la versión clásica con tirilla. Si añades email o WhatsApp, que sea un único canal extra - no tres. Más opciones de contacto no significan más llamadas: significa que el padre pospone la decisión y la olvida.

Lo que no debe estar en un cartel: tu CV completo, tus años de experiencia con detalles, certificaciones largas, foto tuya (salvo casos puntuales), un párrafo sobre tu «pasión por la enseñanza», o cualquier cosa que diga «soy joven y necesito el dinero». Cuanto más limpio y profesional, más llamadas - es contraintuitivo pero está comprobado.

Cómo estructurar el cartel (layout que funciona)

El formato físico estándar es A4 vertical para tableros amplios (bibliotecas, polideportivos) y A5 vertical para tableros pequeños y saturados (papelerías, escaparates, supermercados). Si tienes que elegir uno solo, A4 - se ve desde más lejos y resiste mejor en tableros donde encima ponen otros papeles.

La estructura visual que funciona se divide en tres tercios verticales claros, no en seis cosas mezcladas. El tercio superior es el titular: «CLASES PARTICULARES DE MATEMÁTICAS», en una tipografía de palo seco gruesa, ocupando todo el ancho útil, en mayúsculas o capital inicial. Negro sobre blanco - los colores chillones se ven menos en un tablón saturado, no más.

El tercio central es la información concreta: niveles, precio, zona, formato online o presencial. Cuatro líneas como máximo. Tipografía un escalón más pequeña que el titular pero todavía grande - debería leerse desde dos metros sin acercarse.

El tercio inferior es el contacto. Si haces la versión clásica de papel con flecos, este tercio está dividido en 6-8 lengüetas verticales con tu número de teléfono escrito en cada una, listas para que alguien arranque una sin quitar el cartel entero. Es un truco viejo pero sigue funcionando: ver dos lengüetas ya cortadas comunica que otros han llamado antes, lo que aumenta la probabilidad de que la tercera persona también llame.

Un par de errores típicos de diseño: poner el teléfono solo arriba (la gente no se acuerda en cuanto se da la vuelta), usar más de una tipografía o mezclar fuentes, llenar los márgenes hasta el borde, o imprimir en papel de color. El papel blanco se ve mejor que cualquier color, y deja espacio para que destaque el contenido en lugar de competir con él.

Cinco ejemplos de cartel listos para copiar

Estos textos están pensados para imprimirse tal cual. Cada uno cubre un perfil distinto del mercado. Cópialos en Word o Google Docs, ajusta tamaño de fuente (titular en 60-72 pt, info central en 28-36 pt, teléfono en flecos en 24-28 pt), imprime en A4 vertical, y listo.

Modelo 1: refuerzo general de ESO

CLASES PARTICULARES
ESO

Matemáticas · Física-Química · Lengua

Profesor con 4 años de experiencia
Desde 18 €/h
Zona: [barrio] / online

Llama o WhatsApp:
6XX XXX XXX

Es el modelo más común y el que más llamadas genera. Funciona bien colgado cerca de institutos públicos y en supermercados de barrios con mucha familia con hijos en ESO.

Modelo 2: EvAU y bachillerato (perfil técnico)

PREPARACIÓN EvAU
Matemáticas II · Física · Química

Bachillerato y selectividad
Resultados verificables - 85 % de aprobados en 2025

25-30 €/h
Online o presencial en [zona]

6XX XXX XXX

Este modelo cobra más porque vende un resultado, no un servicio. Cuélgalo en bibliotecas grandes, academias generalistas que aceptan publicidad, y AMPAs de institutos privados o concertados.

Modelo 3: inglés con perfil nativo

ENGLISH TUTOR
Native speaker - CELTA certified

All levels - Cambridge prep (B2, C1, C2)
Conversation · Business English

25 €/h
Online or in person (centro)

Call/WhatsApp: 6XX XXX XXX

El bilingüe del titular comunica nivel del profesor sin necesidad de explicar. «Native speaker» y la certificación CELTA son las dos palabras que filtran a las familias dispuestas a pagar la franja alta.

Modelo 4: primaria y deberes

APOYO ESCOLAR
Primaria · 1.º y 2.º ESO

Acompañamiento en deberes
Refuerzo de matemáticas y lengua

15 €/h - sesiones de 1 hora
Zona: [barrio]

Llama: 6XX XXX XXX

«Apoyo escolar» y «acompañamiento en deberes» son los términos que busca la familia que no quiere hablar de «refuerzo» (que suena a problema). Coloca este modelo en parroquias, AMPAs de colegios y supermercados con clientela familiar.

Modelo 5: universidad - asignaturas técnicas

CLASES PARTICULARES
INGENIERÍA Y CIENCIAS

Cálculo I-III · Álgebra Lineal
Estadística · Termodinámica

Doctorado en Física
30-40 €/h
Online toda España

WhatsApp: 6XX XXX XXX

Este modelo no va a tablones de barrio. Va a tablones de universidades, escuelas de ingeniería, residencias universitarias y grupos online de la facultad. La titulación en el cartel es lo que justifica el precio.

Dónde colgar el cartel

Aquí está la diferencia entre un cartel que genera tres llamadas a la semana y uno que pasa un mes pegado sin que nadie lo mire. El sitio importa más que el diseño.

Las papelerías y copisterías son el primer destino obvio y siguen funcionando. Pide permiso al dueño antes de pegarlo: en la mitad de los casos te dejan poner uno o dos en el tablón y a veces incluso lo recomiendan si conocen a alguien que busca profesor. Si te dicen que no, no insistas y pasa al siguiente.

Las bibliotecas públicas tienen tablones que casi siempre permiten anuncios de servicios educativos. Los carteles aquí duran más (no se llenan tan rápido como en una papelería) y los ve directamente el público que estudia. Es uno de los mejores sitios para captar bachillerato, EvAU y universidad.

Los supermercados de barrio - especialmente cooperativas tipo Eroski, Consum o supermercados independientes pequeños - suelen tener tablones de anuncios cerca de la entrada. Carrefour y Mercadona normalmente no. Aquí captas mucha familia con hijos en primaria y ESO, sobre todo madres que ven el cartel mientras hacen la compra del fin de semana.

Las AMPAs son el sitio menos explotado y donde más rentabiliza el esfuerzo. Pasa por colegios e institutos cercanos, pregunta por el AMPA, y ofrece dejar dos o tres carteles en su tablón a cambio de que los suban a su grupo de WhatsApp interno. Muchas AMPAs aceptan encantadas porque saben que las familias preguntan continuamente por profesores particulares.

Las parroquias y centros de barrio son donde casi nadie cuelga carteles, lo que paradójicamente las convierte en un sitio muy efectivo. El tablón parroquial tiene mucho ojo encima, los carteles duran semanas, y captan especialmente bien primaria y ESO de zonas con barrio consolidado. No hay que ser religioso para pedir permiso - es un servicio comunitario y se entiende como tal.

Los polideportivos municipales y escuelas de música tienen tablones grandes y rotación lenta. Captan padres con hijos en horario extraescolar, que es justo el perfil de quien busca profesor particular para las tardes.

Las academias y librerías especializadas son un caso especial. Algunas academias permiten que cuelgues anuncios de profesores particulares (sobre todo si das materias que ellas no imparten), y las librerías de barrio prácticamente siempre dicen que sí.

Lo que no funciona: postes de luz, paradas de autobús (es ilegal y te quitan multa si te identifican), fachadas de comercios sin permiso, paredes de portales o ascensores. Más allá de lo legal, son sitios donde los carteles se arrancan en pocos días y el ratio de visualización es bajísimo.

Una regla práctica: pega cinco carteles en cinco sitios distintos antes de juzgar si la estrategia funciona. Un solo cartel en un solo sitio no es muestra suficiente; con cinco ya tienes señal real de qué barrio responde mejor.

Versión online del cartel

El mismo contenido del cartel papel, adaptado al formato online, va a tres tipos de plataforma. La inversión de tiempo es nula y multiplica el alcance.

Milanuncios sigue siendo el clasificado de toda la vida en España. Su sección de «Clases particulares» es uno de los primeros sitios donde miran muchas familias. Crea un anuncio por asignatura o por nivel (no metas todo en uno solo - el algoritmo y el lector lo penalizan), pon el mismo texto que en el cartel, sube una foto neutra (un libro abierto, una pizarra, evita foto tuya), y renueva el anuncio una vez por semana para mantenerlo arriba.

Wallapop ha crecido en la categoría de servicios y mucha gente joven busca clases ahí antes que en Milanuncios. El formato es más visual: necesitas al menos una imagen decente. Una foto del cartel mismo, hecha con buena luz, ya sirve.

Tusclasesparticulares y Superprof son marketplaces específicos. Funcionan pero te llevan comisión y el cliente entra a través de ellos, no es tuyo directamente. Úsalos como complemento, no como canal principal - tu cartel + Milanuncios + grupos de Facebook locales suele captar más sin pagar comisión.

Grupos de Facebook locales del tipo «[Tu ciudad] - Compra, venta, servicios» o «Padres de [tu zona]» son canales gratuitos infrautilizados. Algunos prohíben explícitamente publicidad de servicios profesionales, otros la permiten en ciertos días. Lee las normas y publica respetándolas - si te bannean, pierdes el canal entero.

Grupos de WhatsApp de AMPAs son los más efectivos de todos, y el más difícil de acceder. Necesitas que alguna familia te meta. Si das clase a uno o dos alumnos de un colegio concreto, pide a sus padres que compartan tu contacto en el grupo. Una recomendación así vale por veinte carteles.

Aspecto legal: datos personales y RGPD

Poner tu teléfono o email en un cartel pegado en sitio público no infringe el RGPD - estás haciendo pública tu información personal voluntariamente, no la de un tercero. No hay obligación de informar de nada extra. Dicho esto, conviene tener presentes un par de cosas prácticas que sí importan.

Asume desde el primer momento que tu teléfono va a recibir SMS comerciales y, ocasionalmente, llamadas de spam. No es lo más habitual pero pasa. Si quieres protegerte, dos opciones: usa un número virtual gratuito tipo Google Voice (con redirección a tu móvil real), o saca una segunda línea barata solo para clases. Lo segundo cuesta unos 6-8 €/mes y separa limpiamente la vida personal del trabajo.

Lo que no debes poner en el cartel: tu DNI, tu dirección postal, tu fecha de nacimiento, tu número de cuenta o cualquier otro dato sensible. Parece obvio pero hay quien pone «soy estudiante de 22 años» o «vivo en la calle X», y los dos son datos innecesarios que pueden usarse en tu contra.

Si vas a recoger datos de alumnos (nombre, edad, teléfono del padre) en el momento de captar la clase, ahí sí entra el RGPD. La forma sencilla de cumplir: en el primer mensaje o llamada explica que vas a guardar el contacto solo para gestionar las clases, y borrarlo cuando termine la relación. Si usas una herramienta tipo Zutor o similar, asegúrate de que tiene tratamiento de datos conforme y, idealmente, servidores en la UE.

Errores comunes que te dejan sin llamadas

Los errores que más se repiten en carteles de clases particulares son básicamente los mismos en cualquier ciudad. Saberlos antes ahorra impresiones, gasto de copistería y tiempo.

El más habitual, con diferencia, es meter demasiado texto. Un cartel con doce líneas pierde frente a uno con cinco - la gente lee un tablón con la vista, no con la atención completa, y lo que no entra en dos segundos no entra nunca. Conviene recortar sin miedo: lo importante son las cinco cosas (qué das, niveles, precio, zona, contacto), y todo lo demás es ruido visual que tapa lo que sí cuenta.

Otro clásico es no poner precio. Ya está mencionado antes pero merece repetirlo, porque sigue siendo la decisión que más impacto tiene en la calidad de las llamadas: un cartel sin precio comunica inseguridad, atrae llamadas de gente que regatea por defecto y te hace perder tiempo filtrando por teléfono lo que el cartel debería filtrar antes. Una franja clara («18-22 €/h») filtra el ruido sin que tengas que hacer nada.

También se ven con cierta frecuencia fotos personales mal hechas pegadas al cartel - normalmente foto casera, mala iluminación, contexto doméstico de fondo. Salvo que tengas una foto profesional buena y el contexto la justifique (perfil comercial, marca personal ya trabajada), una foto casera en el cartel resta credibilidad en lugar de añadirla. Mejor sin foto que con una mala.

Lo mismo pasa con el diseño cuando se mezclan tres tipografías y cinco colores intentando «destacar»: el efecto real es justo el contrario. Una sola tipografía de palo seco, dos pesos como mucho (regular para la información, negrita para titular y teléfono), negro sobre blanco. Punto.

Hay además un error pasivo, el de no renovar. Un cartel pegado hace tres meses está amarillento, mal colocado y normalmente tapado por otros más nuevos. Pasarte cada dos o tres semanas por tus sitios, retirar lo viejo y pegar lo nuevo, es trabajo manual aburrido pero cambia el ratio de llamadas notablemente.

Y luego está el más doloroso, el que no tiene nada que ver con el diseño sino con la operativa: no atender el teléfono cuando llaman. Si el cartel funciona, las llamadas entran en cualquier momento, incluso fines de semana. Una llamada perdida, devuelta dos días después, es alumno perdido en muchos casos - el padre ya ha llamado a otros tres profesores y se ha quedado con el primero que respondió. Si no puedes atender, configura al menos un WhatsApp automático que confirme recepción y diga cuándo vas a devolver la llamada.

Diseño rápido sin Canva ni programas raros

No hace falta saber Photoshop ni darse de alta en Canva para hacer un cartel decente. Cualquier procesador de texto sirve si respetas las reglas de espacio y jerarquía.

En Word o Google Docs, configura el documento en A4 vertical, márgenes de 2 cm, fuente Arial o Helvetica (de palo seco, no Times New Roman). Titular en 60-72 pt en negrita, alineado al centro o a la izquierda según preferencia. Tres o cuatro líneas de información en 28-36 pt. Espacio en blanco generoso entre bloques. Teléfono final en 36-44 pt, negrita.

Para los flecos cortables de la parte inferior, inserta una tabla de una fila con 6-8 columnas, escribe el teléfono en cada celda en vertical (girando el texto 90 grados), y luego corta con tijeras o cúter siguiendo las líneas de la tabla cuando esté impreso. Si te complica, busca «cartel con flecos plantilla Word» y descarga una de las muchas plantillas gratuitas que existen.

Imprime en una copistería de barrio, en papel blanco normal de 80 g/m². Imprimir en color no aporta nada y cuesta más. Cinco copias en blanco y negro salen por dos o tres euros, suficiente para una primera ronda.

Cómo gestionar las llamadas que entren

Un cartel que funciona puede empezar a generar 2-5 llamadas por semana. A las cuatro semanas, si has cubierto bien tu zona, tienes una cartera de leads que conviene tratar como tal: registrar quién llamó, qué pide, en qué quedasteis, y hacer seguimiento de los que no cerraron la primera vez. La mayoría de profesores particulares pierden alumnos potenciales no porque no tengan llamadas, sino porque no recuerdan quién dijo qué dos semanas después.

Zutor cubre esa parte del trabajo: ficha del alumno con todo el contexto, calendario de clases con recordatorios automáticos, control de pagos y resumen mensual para tu trimestral de Hacienda. Plan gratis hasta 5 alumnos, Pro a 9 €/mes a partir de ahí. Si tu cartel empieza a funcionar y te entran 4-5 alumnos en un mes, ya es razonable pasar de Excel a algo que no se rompa.

Si quieres un análisis más largo de las opciones de software para gestionar tus clases (TutorBird, TeacherZone, Google Sheets, hojas de cálculo a medida), la tienes en mejores apps para profesores particulares. Y si todavía no tienes claro qué tarifa poner en el cartel, antes de imprimir nada lee precio de clases particulares en 2026.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta imprimir cinco carteles A4 en blanco y negro?

Entre 2 y 4 € en una copistería de barrio en 2026, dependiendo del gramaje del papel. No imprimas en color salvo que tengas un motivo específico: el negro sobre blanco se ve mejor en tableros saturados que cualquier otro color.

¿Tengo que pedir permiso para colgar el cartel en una papelería o biblioteca?

Sí, siempre. En papelerías y librerías pequeñas, basta con preguntar al dueño. En bibliotecas públicas, el tablón suele estar gestionado por la persona de información - pregunta en el mostrador. En supermercados, suele haber un tablón visible y se asume permiso, pero por cortesía pregunta en caja la primera vez. En polideportivos y AMPAs, hablar con el responsable del centro o de la asociación de padres.

¿Pongo mi teléfono personal o me saco una línea aparte?

Para empezar, tu teléfono personal está bien y es lo más rápido. Si en pocas semanas ves que entran muchas llamadas y te interrumpen el día, sacar una segunda línea barata (~6-8 €/mes) compensa por la separación entre vida personal y trabajo. También vale un número virtual gratuito con redirección.

¿Es mejor cartel con flecos cortables o cartel sin flecos con QR?

Los flecos siguen funcionando, sobre todo para público familiar de ESO y primaria. El QR funciona mejor para perfil universitario y EvAU - depende del público que captas. Si tu zona mezcla los dos, haz dos versiones del mismo cartel y prueba.

¿Puedo poner mi tarifa solo «consultar precio»?

Puedes, pero no lo hagas. Un cartel sin precio te trae más llamadas mal cualificadas - gente que regatea por defecto o que busca «la opción más barata» sin saber qué espera pagar. Una franja clara («18-22 €/h») filtra ese ruido desde fuera y te llegan las llamadas con la cabeza puesta en pagar tu rango.

¿Cuánto tarda un cartel en empezar a dar llamadas?

Las primeras llamadas suelen llegar en los 7-10 primeros días después de colgar el cartel. Si en tres semanas no ha entrado ninguna, normalmente es por el sitio (zona equivocada) o por el cartel (demasiado texto, sin precio, sin teléfono visible), no por el mercado.

¿Sirve de algo poner «primera clase gratis» en el cartel?

Atrae más llamadas, sí, pero filtra peor. La mayoría de profesores que prueban esta táctica acaban con varias horas semanales no pagadas que no convierten en alumno real. Mejor «primera clase a mitad de precio» que «primera clase gratis» - filtra a quienes van en serio.

¿Puedo poner el cartel en una farola o parada de autobús?

No, es ilegal en la mayoría de municipios y se sanciona si se identifica al responsable (la multa típica está entre 100 y 600 €). Aparte de eso, los carteles en mobiliario urbano duran muy poco y los ven mal padres y madres responsables, que son justo tu público. Cuélgalos solo en sitios con permiso.

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